Ella me contestó: hijo ese fue un ángel
Esa persona nunca la había visto en mi vida y nunca lo he vuelto a ver
Un día salí en la tarde iban a ser las 6 de la tarde a donde yo me llevaba con personas alcohólicos y drogadictos en el barrio era en el año 1992 tenía 18 años llegue con dos amigos y tomamos y usamos drogas en otra calle había personas agresivas que nos habían hecho daño a varios de nosotros causándonos heridas mortales y estábamos enojados en contra de ellos pero no podíamos agarrarlos para desquitar los daños que nos habían causado.
En ese momento platicamos y hicimos planes como hacerles daño y encontramos la solución de hacerlo. Pero ellos eran bien astutos se escondían en banquetas de noche y actuaban para agredirnos y lo lograban ya estábamos enojados porque no podíamos agarrarlos y los pensamientos de nosotros con la mente de agredirlos nos subimos a la casa ajena donde ellos se ponían y los esperamos desde casi las 6:30 hasta las 9: 00 de la noche.
«Ahí me di cuenta que las balas cuando están cerquita de uno, zumban.«
Nos subimos cada uno con un block en la mano y en ese momento los contrarios llegaron con cuchillos para seguir haciéndonos daño aunque no éramos blancas palomitas. Ellos se agacharon para esperarnos y hacernos daño pero no se dieron cuenta que estábamos arriba de la casa con los bloques y rápido accionamos ellos eran 2 locochones, les dejamos caer los bloques con todo coraje en la cabeza y cayeron.
No se podían levantar estaban ensangrentados los vecinos se dieron cuenta que estábamos arriba de su casa y llamaron a la policía llegaron y nos rodearon, mis 2 compas se fueron por otra parte.
Y yo corrí sólo a través de las casas, un policía me siguió tirando balazos, gracias a Dios y me pasaron por un lado de la cabeza y ahí me Di cuenta que las balas cuando están cerquita de uno zumban.
Seguí corriendo y neón que y casi mal mis tobillos se doblaron de mas pero seguí aferrado de salir del problema que había causado, brinque bardas con vidrios, mis manos se cortaron corrí y brinque más barras y casas todo lesionado de mis manos y pies y tobillos.
La última barda que brinque casi a un solar baldío ahí me oculte por muchas horas y la policía buscándole, de los otros compas ya no supe mas, pero tenía que salir de mi problema.
Cuando yo caí en el solar baldío me oculte detrás de un animal muerto, no si sería un perro pero estaba muy apestoso dure horas hasta salir despacio de ahí, mis pies estaban hinchados porque se me enfriaron y mis manos todas cortadas ensangrentadas.
Me fui por partes oscuras a mi casa sin poder caminar y cuidándome de la policía sin saber si habíamos matado a las personas que le habíamos hecho daño.
Salí un poco de las calles donde causamos el problema, eran ya casi la 1:00 de la mañana y de repente me salió una persona diciéndome que él me llevaba y me subió en una bicicleta y me llevo a mi casa.
Como pudo llegue a mi casa y me sentí liberado del problema, esa persona nunca la había visto en mi vida y nunca lo he vuelto a ver. Otro día no podía caminar y mis manos desgarradas y mi madre me pregunto qué había pasado y le dije que me había correteado la policía y me había caído, no le conté el daño que había hecho pero le comenté que una persona me recogió y me había traído hasta la casa. Ella me contestó hijo ese fue un ángel.
Anónimo
